Proyecto Solar impulse

Proyecto

Este es un muy buen ambicioso proyecto por parte de André Borscherg quien se CEO y también co-fundador del proyecto llamado Solar Impulse, el cual se trata de un avión que tiene como determinación volar empleando únicamente energía solar e incluso durante la noche. Esta hazaña comenzó el 7 de julio de 2010, en la base aérea de Payerne, durante 16 horas con 40 minutos de vuelo, este avión (prototipo) llegó a una altura de 8500 metros los cuales fueron rebasados hasta llegar a una altura de 8700 metros.




Ayudado con doce mil placas solares, las cuales se encuentran ubicadas en las grandes alas del avión (las mismas tienen una envergadura de 63,4 metros), adicionalmente con baterías que pesan en total 400 kilos, fueron cargas totalmente durante el largo ascenso. Este vuelo fue realizado en los alrededores del lago Neuchâtel el cual es una zona denominada Suiza Occidental. Cuando el avión hacía giros, recargaba energía solar para la noche. Según aportes telemétricos, las baterías durante el llegaron a tener muchas veces el cien por ciento de su capacidad. Y por la tarde, los acumuladores se encontraban llenos, lo que permitió el éxito de la parte nocturna de este proyecto.

Solar Impulse no es el primer avión que emplea las celdas solares para poder volar, y mucho menos es el primer avión que pasó toda la noche en el aire. Pero sí es considerado el primer avión que combinó estas dos características. Luego de alcanzar los 8700 metros, la nave comenzó un descenso lento, que lo llevó a una altura de mil quinientos metros, se sabe que la energía que tenía almacenada en las baterías fueran las encargadas de permitir que el avión se mantuviese en el aire hasta la mañana del día siguiente.

En su largo recorrido nocturno y contando con condiciones meteorológicas favorables, el avión hizo varios viajes de ida y vuelta alcanzando velocidades de hasta 50 kilómetros por hora con el fin de mantener al máximo toda la energía que había almacenado.

La mayor fascinación estuvo enfocada en que las celdas solares producen muchísima más energía de la que realmente consume el avión y esto es una excelente noticia. Usando solamente la energía del sol y poder volar toda la noche muestra todo el potencial que tiene esta tecnología limpia y es una opción para reducir la dependencia que existe con los combustibles fósiles.

El siguiente reto que se planteó este proyecto es el poder cruzar el Atlántico y poder dar la vuelta al mundo haciendo parada en los cinco continentes.