Energía solar pasiva

Energia solar pasiva

Se denomina energía solar pasiva a la tecnología que emplea una variedad de técnicas con el propósito de aprovechar la energía del sol de manera directa, sin la necesidad de convertirla en otro tipo de energía, para que de esta forma se usada inmediatamente o para que sea almacenada sin tener que usar ningún sistema mecánico ni otros aportes de energías externos, aunque en ocasiones puede ser complementando como, por ejemplo, para ser regulada.

Es de notar que las tecnologías que emplean bombas o ventiladores gastan una cuantiosa cantidad de energía para poder funcionar, por este motivo estas son clasificadas como tecnologías solares activas.

Es bien sabido que existen sistemas pasivos que pueden consumir una pequeña fracción de energía para hacer la activación de compuertas, relés u otros aparatos para mejorar el rendimiento que ofrecen estos sistemas de recolección, uso y almacenaje de la energía solar.

Aplicaciones

La energía solar pasiva incorpora sistemas los cuales pueden ser de ganancia directa y también indirecta para poder calentar espacios, también sistemas para calentar agua los cuales se basan en termosifón, también usan la masa térmica y por supuesto materiales que cambian de fase para poder suavizar las ondulaciones de la temperatura del aire, de las cocinas solares, también de las chimeneas solares con el propósito de hacer mejor la ventilación natural. También están incluidas otras tecnologías como lo son los hornos solares o también las fraguas solares, pero estos últimos necesitan un consumo considerable de energía con el objetivo de alinear los espejos concentradores o los receptores, pero la historia ha señalado que no son muy prácticos o rentables para un uso extenso.

Energia solar pasiva

Beneficios

La energía solar pasiva tiene la particularidad de necesitar de poco o ningún costo para poder hacer su trabajo, su mantenimiento es mínimo y no emanan gases que provoquen efecto invernadero mientras esté funcionando. Pero esto no quiere decir que no se deba seguir trabajando para así optimizar más estos sistemas con el objetivo de obtener mayores rendimientos y sobre todo beneficios económicos. Tanto el ahorro como la eficiencia en el consumo de energía minimizan el tamaño de una instalación y trae bastantes beneficios económicos siempre y cuando sean criterios que se consideran desde el mismo principio. También ofrecen ahorros importantes en lo que respecta a la calefacción de los espacios. Además, si se combina con otros tipos de tecnologías como las activas o fotovoltaica, puede llegar hacer una importante fuente de ingreso.